Régimen Subsidiado

Tu salud y bienestar son nuestra prioridad.

Cuidado de la Salud Emssanar EPS

Haz de tu salud una prioridad: empieza aquí

Tu bienestar en un solo lugar: prevención, orientación y acompañamiento

Cursos de Vida: Etapas y Cuidados

Atención para cada Etapa

Un modelo de salud continuo, integral y pertinente para cada momento de tu vida.

Gestación

La etapa de gestación comprende el cuidado integral de la mujer embarazada desde la confirmación del embarazo hasta el parto. Incluye controles prenatales periódicos, educación para la maternidad, identificación temprana de riesgos, acceso a exámenes y seguimiento médico oportuno, con el objetivo de proteger la salud de la madre y favorecer el adecuado desarrollo del bebé.

Recién nacido

Corresponde a la atención inmediata y continua del bebé desde el nacimiento. En esta etapa se realizan evaluaciones clínicas iniciales, tamizajes neonatales, vacunación según el esquema nacional y orientación a la familia sobre cuidados básicos, lactancia materna y signos de alarma, garantizando un inicio de vida saludable.

Primera infancia (0-5 años)

Esta etapa se centra en el desarrollo integral de niñas y niños, promoviendo un crecimiento físico, cognitivo y emocional adecuado. Incluye controles de crecimiento y desarrollo, vacunación completa, alimentación saludable, estimulación temprana y acciones de prevención para reducir enfermedades y riesgos en los primeros años de vida.

Infancia (6-11 años)

Durante la infancia se fortalecen hábitos saludables que impactan el bienestar a largo plazo. La atención en salud prioriza la salud escolar, la nutrición adecuada, la actividad física, la salud visual y oral, así como la detección temprana de dificultades de aprendizaje o problemas de salud que puedan afectar el desarrollo integral.

Adolescencia (12-17 años)

La adolescencia es una etapa clave para la promoción del autocuidado y la toma de decisiones informadas. Se enfoca en la salud sexual y reproductiva, la prevención del embarazo adolescente, la educación sobre infecciones de transmisión sexual, el cuidado de la salud mental, la prevención del consumo de sustancias y la promoción de estilos de vida saludables.

Juventud (18-28 años)

En la juventud se fortalecen las acciones de prevención y promoción orientadas a consolidar hábitos saludables. La atención en salud incluye planificación familiar, prevención y detección de ITS, cuidado de la salud mental, promoción de la actividad física, alimentación balanceada y acompañamiento para una vida productiva y saludable.

Adultez (29-59 años)

Esta etapa se orienta al mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades crónicas. Incluye el seguimiento de condiciones como hipertensión, diabetes, enfermedades respiratorias y cáncer, así como la promoción de la salud laboral, el manejo del estrés, la actividad física y la detección temprana de riesgos que puedan afectar la calidad de vida.

Vejez (60+ años)

La vejez prioriza la atención integral de las personas mayores, enfocada en la prevención de la discapacidad, el control de enfermedades crónicas, la rehabilitación funcional y el fortalecimiento de la autonomía. También se promueve el envejecimiento activo, el bienestar mental y el acompañamiento familiar y comunitario para una vida digna y saludable.

Nuestros Programas

Gestión del Riesgo en Salud

Descubre cómo te acompañamos con programas de promoción, prevención y bienestar para cada necesidad.

¿Cómo crear un hábito saludable?

Cabe resaltar que, la mayoría de enfermedades, sean crónicas o infecciosas, se pueden prevenir adoptando estilos de vida saludables. Sin embargo, a muchas personas les cuesta un poco, debido a sus costumbres, rutina, trabajo, entre otros.

Crear un hábito no es cuestión de fuerza de voluntad infinita, sino de repetición estratégica y constancia inteligente. Un hábito es un comportamiento que se vuelve automático porque el cerebro aprende a repetirlo sin gastar demasiada energía.

1. Entiende el Bucle del Hábito

Todo hábito sigue un ciclo que consiste en:

1

Señal: Algo que activa la conducta (ej. la alarma).

2

Rutina: La acción que realizas (ej. salir a caminar).

3

Recompensa: El beneficio que obtiene tu cerebro (ej. energía).

Cuando este ciclo se repite muchas veces, el cerebro lo automatiza.

2. Empieza pequeño

No empieces con meta grandes como "ejercicio 1 hora diaria". Inicia con 5 minutos diarios. Lo pequeño reduce la resistencia mental y construye identidad.

3. Apilamiento de hábitos

Asocia el nuevo hábito a uno existente. Fórmula: Después de [hábito actual], haré [nuevo hábito]. Ej: Después de servirme café, leeré 2 páginas.

4. Hazlo fácil (reduce fricción)

Deja la ropa de ejercicio lista la noche anterior o ten frutas visibles. Entre más sencillo sea comenzar, más probable es que lo hagas.

5. Sé constante, no perfecto

La clave es la repetición. Regla útil: 'Nunca falles dos días seguidos'. Un hábito se consolida cuando lo haces incluso sin ganas.

6. Refuerza la identidad

No digas 'Quiero correr', di 'Soy una persona que cuida su salud'. Cuando el hábito se conecta con quién eres, se vuelve parte de ti.

7. Ten paciencia

El cerebro necesita tiempo. No hay un número mágico de días. Lo importante no es la intensidad, sino la frecuencia del comportamiento.

8. Celebra pequeñas victorias

El cerebro repite lo que genera recompensa. Márcate el progreso en un calendario y reconócete el esfuerzo. La satisfacción refuerza el circuito.

En resumen, un hábito se crea cuando:

Lo haces pequeño
Lo repites con constancia
Lo haces fácil de ejecutar
Lo conectas con tu identidad
No abandonas tras un error

"La disciplina no es fuerza extrema, es diseño inteligente de comportamiento."

Todo lo que suma a tu bienestar puedes volverlo un hábito: ejercicio, lectura, alimentación saludable, estudio, entre otros. En Emssanar EPS estamos contigo en cada etapa de tu vida

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